jueves, noviembre 30, 2006

Jerónimo

(Jerónimo, dándole una vuelta a Rolinel)
Otro personaje de nuestro pueblo es Jerónimo. De manera muy peculiar, incluso llegando a ser folclórica, eleva sus brazos en su caminar como si estuviera en un desfile militar y acertadamente comentan los muchachos: “Mira, parece que viniera bajando de un cerro muy inclinao”.
En Cocorote al morir una persona se observa - como en la mayoría de los pueblos venezolanos-cómo llegan al lugar del velorio, coronas de flores que son enviadas por deudos, familiares y amigos, lo que razonadamente expresa el sentimiento recóndito en el corazón de cada uno por aquellos que ya no tenemos a nuestro lado, que expresa la palabra no del adiós sino la de un hasta luego y que llegado el momento de la salida hacia su última morada, son colocadas unas en el vehiculo de la funeraria y otras en manos de amigos dando paso a la salida del féretro en hombros de sus más íntimos.
Cuando esto sucede, Jerónimo suele acompañar a los difuntos colocándose delante del vehiculo de la funeraria, coordinando el tráfico que viene de frente a la marcha fúnebre evitando que estos prosigan con su paso ya que, por lo general, la marcha abarca el ancho de la calle. Vale destacar que, si bien es cierto que nadie le solicita a Jerónimo realizar esta labor, no es menos cierto que con sus señas, cuál fiscal de tránsito, contribuye a que los difuntos lleguen a su morada final sin contratiempos. Muchísimas gracias Jerónimo por tu gesto, que dentro de la inocencia que acompaña tus días, te muestras con interés en prestar tu mejor disposición para que algunos marchen a su última morada sin problemas en la vía.

3 comentarios:

richard pinto dijo...

Eso ews muy cierto en los pueblos siempre existe un geronimo, en marin cumple esta funcion alberto (el birriondo)

caribe dijo...

Jeronimo jajaaaaaaaaaa chamo no te lo creo! le voy a mandar esta vaina a mi hermano, se va a cagar de la risa.

Elier dijo...

Cargado de locos como estamos, tienen en este blog su espacio