domingo, octubre 16, 2011

Presentimientos

No soy el que le da importancia a los presentimientos. Por lo general los dejo a un lado y prosigo hasta enterarme que debi hacerle caso a esa voz que desde hace rato me decía cuidado.

Siempre digo que la próxima vez haré caso. pero ya me he dado cuenta que por no querer ser un aguafiestas prosigo inexorablemente a pasar un mal rato. Menos mal que estos malos ratos han quedado en eso, malos ratos. Desde ayer que hice un pequeño viaje a Puerto Cabello con mi familia, un presentimiento me decía que no realizara el viaje. A pesar que el vehiculo sufrió un pequeño desperfecto cuando caí en un hueco cerca de un pueblito llamado Alpargatón, pude rápidamente arreglarlo cuando pasando el punto de control que utiliza la Guardia entre ese poblado y Covetra (antes de llegar a Morón en sentido San Felipe-Morón), encontré un taller mecánico en donde guardan por cierto lo autobuses que hacen la ruta Urama-Morón y como el mecánico rápidamente arregló la avería, pensé que la situación de intranquilidad obedecía a esa situación.

Una vez que salí del taller ya acercándonos a Morón, había una tranca descomunal ya que desde la mañana del sábado 15 de octubre, una pesada gandola se había encunetado en las adyacencias de la vía al tratar de esquivar un grupo de vehículos que se encontraba en la vía muy cerca de la entrada de Las Colinas de Morón y a esa hora, cerca de las tres de la tarde fue que pudieron retirar el pesado vehiculo siendo pertinente resaltar que estuvimos en la cola de vehículos pasada las cinco de la tarde.

Obviamente que era muy tarde para pensar regresarnos, no obstante que el aguantar con estoicismo de mis hijos contribuyó a que no me devolviera para San Felipe sintiendo pena por ellos por pasar ese mal rato en la carretera, así que decidí seguir y quedarnos en la otrora “ciudad cordial de Venezuela”. Así pues que, tomamos la previsión de llamar a nuestro hijo mayor que no nos acompañaba a que cuando llegara sacara a la perra y por supuesto que no se olvidara de darle su comida. En la mañana todo estaba Okey y hasta nos fuimos para la playa bien temprano para que los chamos se relajaran. Que buen día, todo iba saliendo a pedir de bocas y una vez que se hizo el mediodía decidimos volver para evitar inconvenientes.

Antes de irnos quise pasar por donde mi tío Carlos a saludarle, me propuso en el acto a acompañarle al cementerio para visitar a mi tía Beatriz, y luego ir a dejar algunos víveres a que Miriam. Todo bien hasta que me acerque al carro y me di cuenta que me habían robado la batería. Verggggggggg que vainas: domingo, sin efectivo y lejos de la casa. Gracias a Dios y todo se resolvió pronto. Lo que si me llamo poderosamente la atención fue un breve comentario de mi tío Carlos, “coño, desde hace rato andaba con ganas de ir al cementerio, todo se me hizo difícil, hasta la compra de las flores se complicó por la mala actitud de la vendedora, no encontré a los señores que normalmente me hacen la carrerita (taxi) y a ti te roban la batería, creo que no me conviene ir al cementerio así que no iré”……

Premoniciones, intuición, precognición, presentimiento, queseyoo, lo cierto es que a veces lo sentimos tan intensos que rápida y seriamente tomamos precauciones. Otras veces avanzamos y no pasa nada o caso contrario (verbigracia presente) . Fui a la casa de mi tío Victoriano y mi primo Delhis Alfredo, mi bien querido primo hermano Yely que es mecánico, en el acto me prestó una batería y pude regresar a casa sin contratiempo. Hasta mi hija se me acercó y en baja voz me dijo: desde hace rato te estaban previniendo tus muertos y no les pusiste atención.

No se si serán mis muertos o no. Mi tío Carlos fue tan obediente como su apellido y decidió no arriesgar de pasar un mal momento en el camposanto. De seguro que otra vez no me vuelven a suceder tantas cosas y proseguir.

Soy con evidencia un hombre de números, fui formado bajo el paradigma cuantitativo, veo algunos inconvenientes en lo crítico reflexivo pero en ocasiones debo admitir de que vuelan vuelan.
Figura: tomado de http://www.terapiasnaturales.com/

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Elier,es verdad siempe debemos dejarnos llevar por el presentimiento,aunque a vecer no querramos..Saludos Maru.

Elier dijo...

Saludos Maru,

Asi es, a lo mejor las personas asociadas a las artes o a la cultura, aquellos que les gusta oir su corazón, son los que le dan su vital importancia. Un beso desde Cocorote